Tercer paso: La Terapia

Desde un primer momento creamos un espacio seguro y de confianza. Vamos definiendo conjuntamente el problema o la razón por la que ha acudido, realizando un diagnóstico inicial de la situación que suele ser la primera y la segunda sesión.  Acordamos los objetivos que se quieren conseguir en la Terapia y  damos comienzo a través del método Espiral y Círculo a adentrarnos en el tema a trabajar.

En las sesiones iniciales se realizan trabajos más intuitivos, que bien pueden hacerse con Mandalas prediseñados, que están codificados según números, símbolos y trazos, o círculo vacío. Analizamos lo expresado y sacamos conjuntamente, una conclusión terapéutica, que nos va a servir para pautar diferentes tareas o actividades y definir siguientes pasos en el proceso terapéutico.

Si fueran necesarias más sesiones, se aplicarán diferentes técnicas para los objetivos que deseemos conseguir.

La duración del proceso va a depender de tipo de problema que vayamos a trabajar. Puede ser una sesión o varias, pero el tiempo medio de intervención es de 3 a 6 meses.

Con esta Terapia logramos grandes avances en la salud mental de las personas  con o sin  algún síntoma o trastorno, activando de forma intuitiva la propia capacidad de las personas para recuperarse, fortalecerse y evolucionar en su vida. Esto lo conseguimos trabajando en cuatro aspectos principales autoconciencia, emociones y expresión, integración simbólica y capacidad creativa. 

Testimonio:

N.L.H.

«Es difícil definir la experiencia de mi sesión con Noemi Gil porque hay muchas emociones y sensaciones. En ese momento yo estaba inmersa en un proceso psicoterapéutico y la Terapia a través del Mandala marcó un antes y un después en ese proceso. Me permitió visualizar y que todo terminara de encajar en el momento de vida que estaba viviendo. Fue muy enriquecedor, yo no tenia ni idea del mandala como terapia, cuando fuimos dándole sentido, fue como que todo encajaba. Sí que me sorprendió mucho que todo lo que yo tenía dentro empezó a salir, que ella fuese solo una guía que iba llevándome de la mano. Recuerdo como algo muy positivo, que ella me dejara interpretar con libertad, me producía sorpresa, porque fue la libertad que me dio lo que hizo que todo saliera de dentro.

Descubrimiento es otra experiencia durante el trabajo. Le diría a alguien que quiera venir a su consulta, que no es nada de lo que se pueda esperar o haya escuchado o leído. Es en la sorpresa donde todo encaja, aunque pasé por todas las emociones: alegría, tristeza, miedo, … Fue como entender cosas que no había entendido en el pasado, la importancia de mirar hacia dentro y no solo de forma verbal, sino visual, que hay otras maneras de conocerse a uno mismo. En otros procesos psicológicos en los que he estado inmersa han sido mucho mas dirigidos: “Haz esto, lo otro”. Aunque te dicen que tú tienes el poder, tienes que hacer las cosas de una forma concreta. Con ella desarrollas la autonomía y la confianza en una misma, y me di cuenta de que el aprendizaje sobre una misma solo depende de una misma, aunque la terapeuta puede actuar como guía. Si tuviera que resumirlo lo haría de esta forma: El empoderamiento de una persona con sus emociones.»

 



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Hola,
Soy Noemí, ¿en qué puedo ayudarte?
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